Este capítulo va dedicado a Paoo. Pao el capítulo anterior no vale mucho e_e ya que habías leído la gran parte de él. Y a mi(?) Uebo Hime .__. que la he tenido súper abandonada… perdón ;__;
Tengo un hermano menor
Un estruendoso ruido se escuchó en la segunda planta de la casa, una puerta había sido cerrada fuertemente dejando a un felino mirarla con enfado. ¿Hasta cuando Hikaru dejaría de ser tan vergonzoso y corretearlo cuando lo único que quería era estar abrazado a él? Y si de poder, le reclamaría varias cosas que ahora no se le era permitido pronunciar. Y el pensar hasta cuando seguiría así le enfurecía.
Miró sus pies, fijándose en la camisa negra que llevaba puesta (cortesía Hikaru), que olía a él y eso le tranquilizaba porque le encantaba su aroma, pero también revoloteaba su interior, deseando nuevamente entrar a esa habitación y comerse al chico a besos.
Bajó al living encontrándose a Kei sentado sobre el sofá, con una mirada demasiado pensativa, enfadado, sonriendo como tonto y luego dudando, un a un iba expresando aquellos pensamientos, y pensó lo que tal vez pasaba por esa mente humana. Se acercó a paso silencioso mientras movía la punta de la cola armoniosamente hasta llegar al frente del pelinegro, que le miró extrañado para luego sonreírle amablemente.